Energía Negativa
martes, 6 de diciembre de 2011
lunes, 7 de noviembre de 2011
El caótico poder del anonimato.

"No puedes unirte a Anonymous. Nadie puede unirse a Anonymous. Anonymous no es una organización. No es un club, un partido o siquiera un movimiento. No hay estatutos, no hay manifiesto, ni cuota de afiliación. Anonymous no tiene lideres, ni gurús, ni ideólogos. De hecho, ni siquiera tiene una ideología fija."
Esta es la naturaleza de la criatura sin nombre que ha brotado de las entrañas de la Internet y ha crecido por todo el mundo, usando foros y redes sociales como su zona de alimentación, absorbiendo las mentes de los insatisfechos, de los enojados, de los que han aprendido a temer la mirada vigilante de los que están en el poder y el puño que aplasta a quienes se atreven a dar la cara para denunciar sus abusos.
Anonymous es un monstruo que no obedece a ningún amo, que no sigue reglas y no tiene otro propósito diferente al de generar caos a través del humor sórdido. La incapacidad para comprender esto, es lo que hace que tanto los que ven este colectivo como una amenaza, como quienes lo ven como un ejercito liberador se equivoquen al intentar acabar con esta criatura o usarla para promover sus ideales particulares.
Ya se ha vuelto algo común ver, después de que Anonymous realiza una de sus operaciones, como dejar fuera de servicio una pagina gubernamental; a la policía local haciendo el anuncio a través de los medios de comunicación de que va a encontrar y capturar a los culpables, e incluso llegando a la fanfarronada de decir que van a desarticular la cúpula de Anonymous como si se tratara de cualquier banda criminal. Es difícil decidir si esto corresponde a un astuto intento de engañar al desinformado público o si no es el resultado natural de la patente estupidez e incompetencia de algunas de estas instituciones. Sea cual sea el caso, en su afán de mostrar resultados, la policía o las agencias de inteligencia siempre terminan capturando a uno que otro hacker poco precavido, que por lo común resulta ser un adolescente con cara de yo no fui, que de inmediato recibe el apoyo de buena parte de la comunidad, en especial de mamas que no entienden como la policía trata como a un criminal peligroso a un niño que bien podría ser un hijo suyo. El resultado final es que encima de demostrar la incompetencia gubernamental, Anonymous hace que las fuerzas de la ley queden a los ojos del público como los malos de la película. Justo el tipo de "Epic Fail", de cagada monumental que es el alimento preferido por esta criatura.
En el otro lado esta el problema de quienes creen que Anonymous es una fuerza liberadora acorde con sus ideas particulares de justicia y cambio. Nada más equivocado. Es cierto que este colectivo puede en ciertos momentos enfocar sus acciones para cumplir con objetivos como poner en evidencia los abusos de algún culto pseudo-religioso como la Cientologia, oponerse a leyes que atentan contra la libre circulación de contenidos en la red o atacar a las compañías financieras que han colaborado con la censura impuesta a Wikileaks y su fundador Julian Assange. Sin embargo no se puede olvidar que en este colectivo se encuentra de todo: el adolescente confundido, el hacker experimentado, el intelectual de izquierda, el vándalo anarquista, el que habla de la conspiración de los reptilianos, el infiltrado de la policía, y el que divulga los secretos de Xenu. Lo que da como resultado una cacofonía de voces y opiniones que chocan unas con otras como moléculas de gas encerradas a alta presión.
Se vuelve entonces parte de la rutina, ver a personajes que usando la icónica máscara de Guy Fawkes comienzan a hablar como si fueran voceros de un ente organizado y con un código moral claramente definido. En unos pocos casos estos voceros logran captar la atención del colectivo y convertir la entropía en una acción efectiva de Anonymous, Pero por lo general terminan por descubrir que por muy válidas y razonables que sean sus intenciones poco es el interés que despiertan, o peor aun que Anonymous no obedece a nadie y no tiene reparo en acabar de un solo bocado con quienes intentan convertirlo en su ejercito particular.
Esta es la paradójica naturaleza de Anonymous una criatura inmune a cualquier tipo de ataque organizado pero sin la capacidad a su vez de generar cambios específicos mas allá de los que son producto del caos que encarna.
sábado, 15 de octubre de 2011
La muerte de un coloso

He esperado un poco a que se calmaran las aguas para hablar del tema que ha sido casi obligatorio para los que nos gusta la tecnología y hace parte de nuestro trabajo. La muerte de Steve Jobs.
Pero pueden estar tranquilos no les repetiré las cosas cosas que ya deben haber visto en todos lados sobre el legado de este emprendedor, más bien quiero aprovechar esto como una excusa para hablar un poco sobre el impacto que noticias como la muerte de un coloso como Jobs tienen en nuestra sociedad informatizada.
En el momento que escuche a alguien anunciar que Steve Jobs había muerto lo primero que hice fue entrar al sitio web de Apple para confirmar la noticia. Eso ya es para mi un acto reflejo conociendo la costumbre actual de matar celebridades en twitter y otras redes sociales. Pero lastimosamente en este caso la noticia era cierta y ahí estaba en la pagina de inicio, la foto del co-fundador de Apple, su nombre y un par de años 1955-2011, para confirmarla.
Soy un escéptico pero se reconocer cuando el escepticismo de alguien excede lo razonable, y en este caso no faltaba quien se negaba a creer la noticia de la muerte de Steve Jobs, alegando por ejemplo que anonymous pudo haber hackeado la pagina de Apple... Yeah sure!
Una noticia de este tipo es como un terremoto submarino en medio del océano de información en el que vivimos, un megatsunami de tweets, status de Facebook, y alertas noticiosas de ultimo minuto se expandió literalmente a la velocidad de la luz inundando todas las conversaciones de los días siguientes. Y como era de esperarse hubo todo tipo de reacciones a la noticia. Los seguidores de la iglesia de Mac lloraron la muerte de su líder espiritual, los infieles intentaron negar la genialidad de Jobs, otros manifestaron a gritos su indiferencia y los chistosos de siempre se dieron gusto con algunos apuntes ingeniosos y muchos comentarios de mal gusto.
Pero la marejada no se detuvo ahí, durante días se han publicado extensos artículos sobre la vida y obra de Steve Jobs, análisis sobre como sus creaciones revolucionaron la industria y la sociedad, anécdotas sobre su mal carácter cuando las cosas no se hacían bien, chismes de todo tipo e incluso datos curiosos, por ejemplo de por que siempre vestía con un buso negro cuello de tortuga. Todo esto ha hecho que quienes no lo conocían bien descubrieran la importancia de sus creaciones, que algunos de sus fanáticos entendieran que era un ser humano con virtudes y defectos como cualquier otro y que muchos otros fanáticos lo hayan ascendido al estatus de semidios, mientras sus detractores se empeñan en derribar lo que consideran un falso ídolo.
Es difícil, en medio de tanta información, lograr hacerse a una idea de quien fue realmente Steve Jobs, ¿Un genio revolucionario?, ¿Un emprendedor arrogante?, ¿Un líder inspirador? ¿Una persona común y corriente victima de su propia popularidad? Al final poco importa que imagen terminemos teniendo de un personaje como Steve Jobs, Lo único indiscutible es que fue un coloso y cuando los colosos mueren la tierra tiembla.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
domingo, 18 de septiembre de 2011
La nave de la imaginación
“La imaginación a veces nos lleva a mundos que nunca existieron, pero sin ella no llegaríamos a ningún lado.” Carl Sagan
Siento una especial fascinación por los aviones, no puedo escuchar uno despegando o aterrizando sin voltear a verlo. Para nosotros ya es común ver varios miles de toneladas de metal desplazándose por el aire con cientos de personas en su interior, pero hace poco más de un siglo era algo que solo cabía en la imaginación de unos pocos y sería considerado por muchos una fantasía irrealizable. Para mí un avión es un recordatorio del poder que tiene la imaginación humana para hacer realidad cosas que muchos pensaban imposibles.
En sociedades como la nuestra la imaginación es generalmente subvalorada, creemos que es algo infantil imaginar cosas y se nos enseña a que debemos dedicar nuestro tiempo a actividades más productivas. Tal vez esto explica en buena parte por qué nuestras sociedades permanecen rezagadas con respecto a otras sobre todo en lo que concierne a ciencia y tecnología.
Pienso que el problema radica en un mal entendimiento de lo que es imaginación. La idea general es que la imaginación tiene que ver con fantasear, con pensar en cosas que no existen y que no tienen ninguna relación con el mundo real, por lo tanto cosas ociosas, que no ofrecen soluciones a los muchos y graves problemas que enfrentamos. Sin embargo es la insistencia en tratar de solucionar problemas recurriendo a las mismas soluciones que ya sabemos no funcionan en lugar de usar la imaginación para pensar en nuevas soluciones lo que nos mantiene atascados.
Otro error común es pensar que la imaginación y el conocimiento son cosas separadas e independientes, cuando en realidad están estrechamente ligadas. Es el conocimiento el que nos permite expandir nuestra imaginación y es la imaginación la que abre las puertas a nuevos conocimientos dando forma a una espiral ascendente que nunca se detiene. Pero este proceso requiere de unas ciertas reglas que permiten que la imaginación se convierta en conocimiento, reglas que no ponen limite al acto de imaginar pero que permiten distinguir lo que nunca ha existido de lo que es real.
Nos han enseñado a creer en ángeles y demonios, en infiernos y cortes celestiales. Y pensamos que se necesita imaginación para creer que esas cosas son reales. Pero se equivocan, imaginación en grandes cantidades es lo que se necesita para pensar que la misma fuerza que hace que una manzana caiga al suelo es la que mantiene a la luna girando en torno a nuestro planeta, o para concebir un objeto que se comporta al mismo tiempo como onda y como partícula. Los grandes descubrimientos y avances científicos de los últimos siglos no hubieran existido sin personas capaces de imaginar lo que para otros hubiera sido inimaginable.

Los que vieron la serie Cosmos, seguramente recordaran la nave de la imaginación , en forma de semilla de diente de león, que Sagan nos invitaba a abordar para hacer un recorrido desde los confines del universo hasta ese pequeño punto azul pálido que llamamos tierra. Para mi escribir ciencia ficción es abordar esa nave y poner rumbo hacia mundos que seguramente no llegaran a existir pero que contienen imágenes de mundos que nuestros hijos y sus hijos llegaran a ver aunque hoy en día ni siquiera tengamos la capacidad de imaginar.
Siento una especial fascinación por los aviones, no puedo escuchar uno despegando o aterrizando sin voltear a verlo. Para nosotros ya es común ver varios miles de toneladas de metal desplazándose por el aire con cientos de personas en su interior, pero hace poco más de un siglo era algo que solo cabía en la imaginación de unos pocos y sería considerado por muchos una fantasía irrealizable. Para mí un avión es un recordatorio del poder que tiene la imaginación humana para hacer realidad cosas que muchos pensaban imposibles.
En sociedades como la nuestra la imaginación es generalmente subvalorada, creemos que es algo infantil imaginar cosas y se nos enseña a que debemos dedicar nuestro tiempo a actividades más productivas. Tal vez esto explica en buena parte por qué nuestras sociedades permanecen rezagadas con respecto a otras sobre todo en lo que concierne a ciencia y tecnología.
Pienso que el problema radica en un mal entendimiento de lo que es imaginación. La idea general es que la imaginación tiene que ver con fantasear, con pensar en cosas que no existen y que no tienen ninguna relación con el mundo real, por lo tanto cosas ociosas, que no ofrecen soluciones a los muchos y graves problemas que enfrentamos. Sin embargo es la insistencia en tratar de solucionar problemas recurriendo a las mismas soluciones que ya sabemos no funcionan en lugar de usar la imaginación para pensar en nuevas soluciones lo que nos mantiene atascados.
Otro error común es pensar que la imaginación y el conocimiento son cosas separadas e independientes, cuando en realidad están estrechamente ligadas. Es el conocimiento el que nos permite expandir nuestra imaginación y es la imaginación la que abre las puertas a nuevos conocimientos dando forma a una espiral ascendente que nunca se detiene. Pero este proceso requiere de unas ciertas reglas que permiten que la imaginación se convierta en conocimiento, reglas que no ponen limite al acto de imaginar pero que permiten distinguir lo que nunca ha existido de lo que es real.
Nos han enseñado a creer en ángeles y demonios, en infiernos y cortes celestiales. Y pensamos que se necesita imaginación para creer que esas cosas son reales. Pero se equivocan, imaginación en grandes cantidades es lo que se necesita para pensar que la misma fuerza que hace que una manzana caiga al suelo es la que mantiene a la luna girando en torno a nuestro planeta, o para concebir un objeto que se comporta al mismo tiempo como onda y como partícula. Los grandes descubrimientos y avances científicos de los últimos siglos no hubieran existido sin personas capaces de imaginar lo que para otros hubiera sido inimaginable.

Los que vieron la serie Cosmos, seguramente recordaran la nave de la imaginación , en forma de semilla de diente de león, que Sagan nos invitaba a abordar para hacer un recorrido desde los confines del universo hasta ese pequeño punto azul pálido que llamamos tierra. Para mi escribir ciencia ficción es abordar esa nave y poner rumbo hacia mundos que seguramente no llegaran a existir pero que contienen imágenes de mundos que nuestros hijos y sus hijos llegaran a ver aunque hoy en día ni siquiera tengamos la capacidad de imaginar.
martes, 6 de septiembre de 2011
domingo, 4 de septiembre de 2011
¿Qué es Energía Negativa?
“Siento una energía negativa en este lugar.” dice el cazafantasmas de pacotilla a la cámara que lo filma en modo de visión nocturna mientras recorre las habitaciones de alguna casa que se supone embrujada. Si el cazador de espectros realmente tuviera la capacidad de percibir este tipo de energía, con seguridad se encontraría cerca a un agujero de gusano, una distorsión del espacio-tiempo generada por un extraño fenómeno en el cual la densidad de energía de una región del espacio es menor a cero. Lo es que en términos científicos la definición de energía negativa.
La posible existencia de energía negativa en el universo abre posibilidades teóricas simplemente extravagantes, yo diría bizarras. Viajes a velocidades superiores a las de la luz, o la capacidad de destruir un agujero negro. Sin embargo las cosas no son tan simples, la naturaleza impone fuertes restricciones a estos fenómenos y por ejemplo, la cantidad de energía requerida para abrir y mantener un hipotético agujero de gusano, lo suficientemente grande para que pueda ser usado por un ser humano, es equivalente a la producida por diez billones de soles en un año.
De todas formas para quienes se dedican al oficio de escribir ciencia ficción, la existencia real o hipotética de este tipo de conceptos es todo lo que se necesita para poner a trabajar la imaginación, hacerse preguntas como ¿Que pasaría si llegáramos a tener la capacidad tecnológica para destruir o crear agujeros negros? ¿Para qué la usaríamos? y ¿Que efectos podría tener?
En respuesta a la pregunta inicial ¿Qué es Energía Negativa? Diré que es el nombre de este espacio que he creado para compartir las cosas que pasan por mi cabeza sobre muchos temas. Desde reflexiones sobre las aceleradas trasformaciones que esta experimentando la sociedad actual, hasta elucubraciones sobre una especie post-humana con la capacidad de vivir eternamente y viajar entre las estrellas.
Quedan por lo tanto invitados a visitar este espacio y recibir periódicamente dosis no letales de energía negativa.
La posible existencia de energía negativa en el universo abre posibilidades teóricas simplemente extravagantes, yo diría bizarras. Viajes a velocidades superiores a las de la luz, o la capacidad de destruir un agujero negro. Sin embargo las cosas no son tan simples, la naturaleza impone fuertes restricciones a estos fenómenos y por ejemplo, la cantidad de energía requerida para abrir y mantener un hipotético agujero de gusano, lo suficientemente grande para que pueda ser usado por un ser humano, es equivalente a la producida por diez billones de soles en un año.
De todas formas para quienes se dedican al oficio de escribir ciencia ficción, la existencia real o hipotética de este tipo de conceptos es todo lo que se necesita para poner a trabajar la imaginación, hacerse preguntas como ¿Que pasaría si llegáramos a tener la capacidad tecnológica para destruir o crear agujeros negros? ¿Para qué la usaríamos? y ¿Que efectos podría tener?
En respuesta a la pregunta inicial ¿Qué es Energía Negativa? Diré que es el nombre de este espacio que he creado para compartir las cosas que pasan por mi cabeza sobre muchos temas. Desde reflexiones sobre las aceleradas trasformaciones que esta experimentando la sociedad actual, hasta elucubraciones sobre una especie post-humana con la capacidad de vivir eternamente y viajar entre las estrellas.
Quedan por lo tanto invitados a visitar este espacio y recibir periódicamente dosis no letales de energía negativa.
PS: Si les interesa saber más sobre energía negativa, agujeros de gusano y otras aplicaciones les recomiendo leer este articulo publicado por la revista Scientific American.
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